Monday, May 26, 2008

¿Por qué "ataques" y no "críticas"?

Por Santiago Dile *
Un mito peligroso viene siendo mencionado desde tapas y titulares de algunos
diarios de los así denominados "serios": el de los "ataques a la prensa".
Estos supuestos "ataques" salen publicados en "la prensa", que denuncia
públicamente a través de sí misma haber sido agredida. "La prensa", que se
pretende reflejo de la realidad, nos habla con su propia voz y -como a
Maradona- le gusta referirse a sí misma en tercera persona.

Esta forma de titular es ya un clásico de la relación de los Kirchner con
ciertos periodistas y medios de prensa, y aparecen toda vez que la
Presidenta o el ex presidente discuten, responden o critican una nota. Son
más habituales desde que el reemplazo de la Ley de Radiodifusión 22.285 de
la dictadura está en la picota, y tienen una particularidad notable:
desnudan la doble condición de los medios de comunicación. Los diarios -y
los medios en general- no son sólo el (principal) terreno donde se
desarrolla la lucha política sino también actores implicados, con intereses
en juego en esa lucha.

Si en esta columna hemos de cazar algún mito, partamos por reconocer que su
construcción reside siempre en el uso de las palabras. Un viejo maestro
vienés de psicología gustaba decir que si se concede en su uso, se acaba
cediendo en todo lo demás. La primera palabra en cuestión son los "ataques".
En el imaginario, el término se asocia con una acción agresiva, y suele
utilizarse en el mundo del deporte y, sobre todo, en aquel del que deriva su
uso, el militar. Ambos tienen en común la puesta en práctica de estrategias
para obtener la victoria frente a un adversario (deportivo, político) o
enemigo (militar).

Una acepción de "ataque" bien puede ser la de "crítica", que sin duda es más
adecuada para definir el intercambio que se viene sucediendo en procura de
la legitimidad discursiva ante la opinión pública. Pero no es lo mismo decir
"ataque" que decir "crítica", porque "ataque" nos introduce en cierto clima
semántico de contienda bélica, más apropiado para encuadrar la acción de
Colombia contra Ecuador o el bombardeo de las oficinas de Al-Jazeera en
Afganistán que para el debate en torno del rol de la prensa en una sociedad
plural y compleja que va consolidando su democracia.

El mito se completa con el uso del sustantivo singular, pero colectivo, "la
prensa". Al publicar que es "la prensa" la que está siendo atacada, esos
diarios escamotean su identidad y solapan sus propios intereses bajo rótulos
institucionales. Me recuerdan a un profesor de sociología del colegio
nacional que imitaba a Franco Macri diciendo "los mercados están nerviosos",
a la vez que de modo ostensible secaba su frente sudada.

Al arrogarse la representatividad de toda "la prensa", estos medios producen
un deslizamiento de la discusión al terreno de la libertad de expresión y el
rol de la prensa como control del gobierno. A través de esa apropiación
semántica pretenden erigirse en guardianes de la democracia, pero las
omisiones son escandolosas: omiten, por un lado, que hay otros diarios con
igualdad de derecho para ser parte de la categoría "prensa". Que no todos
ellos reciben críticas por la forma en que editorializan la información y
construyen la noticia. Y omiten fundamentalmente que, pese a reclamar el
sitial de custodios de la democracia, no tuvieron mayores inconvenientes a
la hora de convivir, apoyar y hacer negocios con nefastas dictaduras,
particularmente la última.

También es discutible que el único rol posible de los medios sea oponerse al
gobierno para constituirse en los "perros guardianes" de la democracia, que
es como la teoría liberal gusta definir a la prensa. Muchas veces el
repiqueteo incesante de medios omnipresentes (en multiplicidad de
plataformas pero con los mismos mensajes) corroe la legitimidad de gobiernos
democráticos, al punto de complicar la gobernabilidad y, en definitiva,
jugar con la continuidad misma de la democracia. Prolongando la metáfora,
cuando el perro guardián tiene rabia y se torna peligroso para el
vecindario, las autoridades tienen al menos la responsabilidad de advertir
"cuidado con el perro".

Un diario es un dispositivo que procesa significados y construye realidades
para consumo de masas, no un mero proveedor de un commodity denominado
información. Un diario es una herramienta cultural que produce y reproduce
ideologías, una matriz potencial de identidades políticas. Consciente o no,
reconocido o no, un diario nunca es independiente. No lo es de sus lectores,
de la comunidad a la que pertenece y ni de su historia. No lo es de sus
anunciantes. Mucho menos, de sus propios intereses corporativos, en especial
cuando estos trascienden la misión periodística.

Una ley de la democracia para regular el rol de los medios debería
contemplar estas cuestiones, privilegiando el derecho primordial de libertad
de expresión pero contrapesándolo con el derecho a la información de
ciudadanos y ciudadanas, que incluye el de conocer quién les habla y en
nombre de qué intereses. De esta manera, el espíritu de la nueva ley de
radiodifusión será superador de ese supuesto "ser nacional" a cuyo nombre se
apropió la identidad de todo un pueblo.

Sartre gustaba decir "somos lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros".
Stuart Hall, padre de los estudios culturales, algo similar: identidad es
ser y advenir. Para hacer de nosotros un mejor pueblo, para advenir a una
civilidad más justa y racional, es hora de que argentinos y argentinas
elevemos la calidad democrática de los espejos que, diariamente, nos hablan
de nosotros mismos.

* Psicólogo (UBA). Master en Política y Comunicación (LSE).

http://www.pagina12.com.ar/diario/mitologias/27-104844-2008-05-26.html

La oposición en su tribuna

Los referentes del macrismo y Castells, la dirigencia de la Coalición
Cívica, de la UCR, el MST y Recrear se sumaron al acto ruralista en Rosario,
fustigaron al Gobierno y celebraron: "Esto ayuda a construir una oposición
más fuerte".

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Por Werner Pertot

Desde Rosario

Fue el sueño de cualquier opositor: una pasarela para hablar contra el
Gobierno, con decenas de miles de personas de fondo. Nadie se lo perdió. La
mayoría se concentró en un corralito frente al escenario. En cambio, los
dirigentes de la Coalición Cívica resolvieron mezclarse entre la multitud.
Desde la base del Monumento a la Bandera, la líder de la CC, Elisa Carrió,
se montó sobre el ultimátum de los dirigentes agrarios: "La Presidenta tiene
que darse cuenta de que su primer deber es pacificar al país, y me
parece -le advirtió- que tiene dos días".

En el corralito, un sorprendido Raúl Castells, de poncho rojo, recibió un
abrazo del empresario Francisco de Narváez y luego comentó: "Un gobierno que
perdió el 80 por ciento de la imagen y que, de los que lo votaron, las
encuestas indican que perdió ya a 4 millones, entendemos que es un gobierno
deslegitimado y que debe haber elecciones anticipadas".

-¿Se puede remover un gobierno por las encuestas? -preguntó Página/12.

-Este es un gobierno que estafó al pueblo y se tiene que ir.

-¿Qué piensa de lo que dijo Kirchner, que son la Unión Democrática?

-Pregúntele a ellos si son la Unión Democrática -retrucó el ex piquetero, y
se volvió hacia la valla que lo separaba de los productores. Se acercó a uno
y le preguntó si era de la Unión Democrática. El chacarero lo miró
divertido, sin saber qué contestar. Castells lo ayudó: "¡Esta es gente del
pueblo! ¡Acá nadie les da el choripán!".

No muy lejos, pero con un perfil notablemente más bajo, también estaban los
diputados socialistas, encabezados por su jefa de bloque, Silvia Augsburger.
"Espero que la masividad ayude a reflexionar al Gobierno y que haya una
resolución positiva", le dijo a este diario. "Este es un acto de oposición:
de oposición a las formas del Gobierno, a la falta de espacios de diálogo",
sostuvo el ministro de Desarrollo Social porteño, Esteban Bullrich, que
asistió junto a Jorge Macri, Paula Bertol y Federico Pinedo. "Esto está
ayudando a construir una oposición más fuerte", se sinceró Bullrich. De
lejos los miraban los ultrabulldoguistas que abandonaron Recrear, como
Marcelo Amenta, Nora Guinzburg y Susana Merlo. "Sólo este Gobierno nos puede
juntar a todos y a las cuatro entidades", se divirtió Merlo, que aprobaba la
propuesta de Castells.

El titular de la UCR, Gerardo Morales, advirtió que "el acto de Salta es
distinto: en Jujuy no quedó un solo beneficiario del Plan Jefes y Jefas".
Cerca de él, Juan Carlos Blumberg remarcó: "El campo es la locomotora del
país. El Gobierno no resuelve esto y saca cosas como el tren bala". Pegada a
una esquina del corralito, la dirigente del MST, Vilma Ripoll, estuvo allí
el menor tiempo posible porque "no tengo nada que ver con éstos". "Apoyamos
a los pequeños productores -lanzó-, pero no a la oligarquía, ni a los
oportunistas que vienen a hacer cara."

Más cómoda, Lilita vio el acto a la distancia, escoltada por Enrique Olivera
y Margarita Stolbizer. "El Gobierno se mostró sordo con el campo; si ahora
no ve este acto multitudinario, también va a ser ciego", disparó. "Cuando
las personas no pueden reconocer la realidad, es como que ingresan en un
bunker simbólico", teorizó Carrió, quien dijo que Cristina "tiene una mínima
posibilidad de salir", pero Néstor Kirchner "está totalmente en el bunker".
"Ahí -diagnosticó- está el problema."

También mezclado entre los productores, el ex intendente de Córdoba Luis
Juez consideró ante Página/12 que "es un acto de fascismo intolerable en la
boca de un ex presidente que hable de la Unión Democrática". El ex candidato
a gobernador negó que la foto con Carrió sea el inicio de una alianza: "Yo
no soy opositor. Pero creo que es bueno dialogar con quienes buscan una
Argentina plural", se justificó. "Acá, como en Salta, va a haber muchos
oportunistas", advirtió.

"Este no es un acto opositor. Si aquí nadie habla de política", se encogió
de hombros el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá, quien podía
vanagloriarse de un spot profético de la última campaña: allí se veía un
partido del fútbol del Gobierno contra "las Fuerzas Armadas, la Iglesia y el
Campo". Y "el Campo" era el que metía el gol.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-32987-2008-05-26.html

Sunday, May 25, 2008

Con la mucama al cacerolazo.

 

Sunday, May 18, 2008

Descubren conspiración pro-Israel en Wikipedia

Descubren conspiración pro-Israel en Wikipedia


En la wikipedia en inglés (en.wikipedia.org) se descubrió una campaña orquestada por el "Committee for Accuracy in Middle East Reporting in America" (CAMERA) (www.camera.org) para reescribir los artículos relacionados con Israel en una forma que los presente bien y desacredite a los palestinos o los árabes. Pero no una simple campaña de violación del punto neutral: la campaña demostraba un íntimo conocimiento de las normas y costumbres de Wikipedia y enseñaba a sus integrantes cómo pasar desapercibidos y aprovechar los huecos o lagunas de las políticas para poder modificar los artículos en su favor y salirse con la suya. Llegan hasta el punto de plantear que necesitarían por lo menos dos miembros de la conspiración que no editen artículos sobre Israel y sean nombrados bibliotecarios (que allá es administradores), para poder resolver los conflictos en favor de sus intereses por ser "administradores no involucrados".


El usuario Zeq fue el líder de la conspiración, ahora bloqueado para siempre. La conspiración fue descubierta cuando el usuario ahora bloqueado se equivocó al enviar un correo electrónico y lo envió a la lista de correo de wikipedia.


Quienes quieran leer la discusión completa http://en.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Administrators%27_noticeboard/Incidents/Wikilobby_campaign

Friday, May 16, 2008

Todos somos el campo

 

Tuesday, May 13, 2008

Monday, May 05, 2008

Una verdad antagónica para la salud

Una verdad antagónica para la salud

Si Uds. se adaptan a la sociedad de injusticia en la que viven Uds. están recontra enfermos, por que al adaptarse están siendo absorbidos por este conflicto que es más fuerte que uno.

El proceso de la salud está unido al proceso de entrega del país. Para hablar del problema de la salud tenemos que ubicarnos cuidadosamente en distintos lugares. Primero tenemos que pensar que cuando nosotros, en todos los capítulos de la vida tenemos que tomar una verdad para estudiarla y analizarla, no hay que mirar la verdad, hay que mirar los efectos, esto lo enseñaba un filósofo bárbaro que se llamaba Baruch Spinoza. Si Uds. quieren conocer la verdad, miren los efectos, si Uds. quieren saber la verdad de la salud en nuestro país, miren los efectos, vayan a ver como viven las muchachas y muchachos en las villas, fíjense los índices de desnutrición, de analfabetismo, vean como están nuestros viejos, de que se enferma y se mueren nuestros jóvenes, nuestros ancianos.

Los efectos están ahí, esos efectos son los que tenemos que mirar y cuando miramos esos efectos, ya no juega el tema de la salud, entra a tallar el tema de la sociedad. Ese es el primer elemento que debemos tener en cuenta.

El otro elemento que debemos tener en cuenta es lo que nos enseño un filósofo que se llamó Martin Heidegger ( el SER es un lugar de cuestionamiento para el hombre, y que el hombre vive con la muerte y la angustia refugiada en él ) , un filósofo muy difícil, muy complejo, no sólo para entenderlo, sino por que además en 1938 fue el rector de una de las universidades del nazismo, es decir que fue un filósofo que sirvió a los nazis y que formo parte del pensamiento profundo del nazismo.

Cuando uno se aproxima a él, nos enseña que no hay posibilidades de elegir entre alternativas diferentes; eso pertenece al individualismo liberal americano y superficial, esto recuérdenlo siempre, por que ninguno de Uds. tiene posibilidades de elegir, ninguna, en todo caso cuando tomen una decisión, esa elección está precedida de todo un dolor que está detrás y que los empuja a Uds. a enfrentarse no con la solución que pensaban que la tenían en la mano, sino a enfrentarse con el enemigo, la elección de una alternativa es siempre antagónica, esto quiere decir: si yo elijo éste camino, tengo que saber que al elegirlo, enfrente está el enemigo, es decir que no hay elección de alternativa, hay elección de trinchera, ésta es la diferencia, hay elección de trinchera.

El tercer elemento que quisiera recordarles, está planteado por un psicólogo que quienes estudian o han estudiado psicología lo conocen, y saben lo atravesado y difícil que es su lectura y su comprensión y que se llamó Lacan.

El dice que toda elección es una elección forzada; elijo esto por que algo me está forzando, saben por que es importante recordar este pensamiento de Lacan, por que hoy en la Republica Argentina lo que vamos a hacer de aquí en mas es una elección forzada, nos está forzando el enemigo a que tomemos una decisión, está intentando en la medida de lo posible que tomemos el camino que ellos nos están marcando y que para ello se vestirán con el ropaje que se tengan que poner.

Otro elemento a tener en cuenta es reconocer la violencia que toda síntesis tiene; por que toda unidad sintética se basa en un acto represivo. ¿Que quiere decir esto? Quiere decir que cuando se realiza la síntesis, ésta es producto de un acuerdo y en un acuerdo siempre alguien cede o se apropia de la violencia con la que tengo que transformar o enfrentar la violencia del enemigo.

Esto traducido en términos políticos, implica nuestra elección ante el F.M.I., frente al Banco Mundial, frente al Pejotismo entregado, nos obliga a estar en contra de ellos, por eso la violencia de la síntesis sólo será fructífera si se transforma en la violencia antagónica de los que están enfrente y la elección en todo caso será una elección antagónica, en salud esto es así.¿cómo es así? , cómo puede ser así, si siempre nos han enseñado que la salud es el completo estado de bienestar, de armonía, de equilibrio, de adaptación, etc, etc. ¡Un carajo! todo esto. Nada que ver

La salud es también un acontecimiento antagónico, por que el que esta sano está peleando cotidianamente contra esta situación de injusticia social, de injusticia política, de injusticia económica y el que está enfermo está absorbido por alguien que antagónicamente le impuso una condición determinada.

Un niño o una niña que están hoy con todas las necesidades insatisfechas, y las posibles enfermedades o malformaciones que éstas necesidades potencialmente le pueden acarrear por falta de nutrición adecuada, está invadida por una violencia fenomenal que es una violencia social que le impide ser desarrolladamente sana, y ese desarrollo sano que ella no puede asimilar como propio, tiene que asimilarlo la sociedad, para comprender que ésta niña o éste enfermo, no tienen solución por que esa violencia social se ha incorporado sobre él mismo y requiere que salgamos en defensa de él desde una visión de conflicto.

Cuando los organismos internacionales vienen a enseñarnos que la salud es el completo estado de bienestar, físico mental y social, lo que nos están enseñando es el discurso del colonizador. ¿Que quiere decir esto? Quiere decir que éstos organismos internacionales que han enseñado a varias generaciones desde hace 50 años quienes tienen bienestar, y para tener bienestar tienen que adaptarse a la sociedad en la que están, y ésta adaptación a la sociedad en la que están representa para Uds. la salud. ¡Un carajo! Si Uds. se adaptan a la sociedad de injusticia en la que viven Uds. están recontra enfermos, por que al adaptarse están siendo absorbidos por este conflicto que es más fuerte que uno.

La solución en la salud es la lucha por la resolución de los conflictos, no quedarse quietos y adaptarse.

¿Saben dónde hay salud según el concepto de la O.M.S.? En los cementerios, allí no hay conflictos, están todos tranquilos, están todos adaptados por lo tanto según ellos están todos sanos.

Estar sano en nuestra concepción es la búsqueda permanente en la resolución de los conflictos y éstos se ven en los efectos, esa búsqueda, esa lucha en la resolución de los conflictos no es ni remotamente una lucha individual, sino colectiva.

Detengámonos en los siguientes aspectos: el enemigo que entre paréntesis tiene muchos años, tantos como 500 años, tiene tantos años como el desarrollo del capitalismo, éste enemigo es el enemigo en la colonización. Hoy el imperio tiene 500 años de desarrollo.

Uno de los grandes trabajos del enemigo es fragmentar al sujeto revolucionario, si ellos logran fragmentar al sujeto revolucionario y fulano va para un lado, zutano para otro, perengano para otro, ese es el triunfo, exactamente el triunfo del enemigo, han roto al sujeto revolucionario.

Por que digo al sujeto revolucionario: por que no hay forma de salvar a la Republica (léase Patria), si no es a través de una revolución, una revolución que tiene que ver exactamente con los valores que la ciudadanía, que la multitud, que el pueblo, que la clase trabajadora, los trabajadores sociales desocupados tienen que construir, ésta construcción revolucionaría no se refiere a que hay que agarrar los fierros, decididamente no, se refiere a algo mucho mas difícil,

Que es la recomposición de la sociedad en la lucha contra el poder imperial, que es el capitalismo.

Podemos darnos cuenta en que lugar del mundo, en qué minuto de la historia aparece esto que es la fragmentación del sujeto revolucionario. Sí, podemos darnos cuenta, paso a detallarles.

Se encuentra en al escena primaria del capitalismo. ¿Y qué es la escena primaria del capitalismo?

En psicología se llama escena primaria, al instante en que el niño o niña descubren una cosa que se llama complejo de Edipo o de Electra, descubre que quiere amar a su madre y si es niña a su padre, entonces descubre que están acostados juntos por primera vez, y percibe que ahí esta la cosa sexual en el medio, en ese instante ocurre lo que se llama escena primaria de la construcción del YO, ahí se construye el Yo para un lado, para el otro o para el medio. Esa construcción inicial es lo que le va a dar la perspectiva de maduración, la perspectiva de crecimiento a la niña o al niño. La escena primaria de la construcción del YO.

La escena primaria de la construcción del capitalismo, es el despojo del capitalista hacia el trabajador cuando se queda con una parte de su trabajo es decir cuando se queda con aquello que Carlos Marx llamó la plusvalía, y que Perón también llamaba la plusvalía.

Vale decir que yo trabajo por $10 pero me pagan por $7, yo laburo por $14 y me pagan $6, ese pedazo del que se apodera el capitalista ese pedazo es lo que se llama plusvalía, eso es lo que constituye la escena primaria del conflicto, es la escena primaria de toda la explotación que viene después.

Para entender esto, también debemos saber otra cosa que siempre nos han retaceado, que nunca nos los han enseñado, que como lo dice categóricamente, la Filosofía, la Sociología, la Economía política y que es que: el creador del valor de la riqueza es siempre el trabajador, siempre, absolutamente siempre, es el trabajador, no hay riqueza sin laburo, la creación del valor corresponde siempre al trabajo.

Uds. seguramente se preguntaran ¿cómo, acaso los capitalistas, no ponen las máquinas? NO.

Las máquinas es trabajo acumulado de los trabajadores, que el capitalista se apoderó a través de la plusvalía, y lo transformó en máquinas, lo transformo en fierros, lo transformó en computadoras, y esa transformación es trabajo acumulado, cuando esto se entiende así, Uds. se darán cuenta por que estamos diciendo que el creador del valor es el sujeto revolucionario, el trabajador, y que la escena primaria de apropiación de parte de ese valor redunda directamente en la creación de una lucha antagónica que tiene que tener el trabajador versus el capital.

Les cuento todo esto para poder decir que la gran debacle en nuestro país, a finales de los años 70, en adelante, se va a construir a partir de un pensamiento único, que se fue gestando a partir del mundo globalizado y que tiene que ver con la salud en forma directa, como se los paso a contar.

A partir del instante en que Méjico, va a producir el primer default importante, el capitalismo que venia creciendo tranquilo, siente que algo está mal, y hace una interesante observación de lo que está ocurriendo en el mundo, y que tiene que ver directamente con la duda externa, y se va a producir una reunión en Washington, dónde van a estar todos los economistas de Washington, los economistas de las grandes transnacionales del mundo capitalista y tres economistas de los tres países que tienen en ese momento (finales de los ochenta) problemas con la deuda externa, a saber : Mejico, Brasil y Argentina . Por Argentina el economista que fue a suscribir lo que luego se llamó el consenso de Washington, piedra angular del pensamiento único, fue Juan Carlos De Pablo…

El consenso de Washington fue la base con la que va a comenzar el trabajo mas profundo de la destrucción del sujeto revolucionario, al mismo tiempo que el trabajo mas serio de la colonización de los países emergentes. Ese consenso de Washington, firmado en noviembre de 1989 es el que rige hasta este momento el pensamiento único de la globalización.

Se llaman los diez (10) puntos del consenso de Washington ( un decálogo), como aquél otro, no se si recuerdan, que se llamó pacto, que fue refrendado en 1935 por el gobierno fraudulento de aquél momento, por uno de sus vicepresidentes que se llamaba Julio Roca, que era hijo de aquél otro…., vamos a decir genocida, que mató a tantos indios hermanos nuestros, en la campaña del desierto, ese hijo de tal por cual, que firmó el pacto Roca-Runciman por el cual se pone un nuevo precio a la carne y se entrega prácticamente la riqueza mas importante de los argentinos al reino unido, a punto tal que cuando se celebra el advenimiento de esto, se dice que -Argentina se ha incluido en estos momentos como una estrella mas de nuestras colonias en nuestro imperio. A este pacto Roca-Runciman, el querido compañero Don Arturo Jauretche lo llamó el Estatuto del Coloniaje, bueno nosotros llamamos al consenso de Washington el segundo estatuto del coloniaje.

Miren lo siguiente y seguramente al finalizar Uds. se sonreirán por que ya sabrán quien utilizó esto y lo transformo en un plan de gobierno al que llamo Revolución Productiva (podemos decir que actualmente se le llama Un País en serio)

1) - Disciplina fiscal: Es decir ajuste presupuestario es decir separación de trabajadores
2) -Reforma tributaria: Esto es decir impuestos, impuestos, impuestos. Pero a los pobres entre los cuales están el I.V.A
3) -Prioridades en el gasto público: Hacer lo que se pueda hacer.
4) -Liberación financiera
5)-Cambio competitivo
6) -Libertad de comercio: Entran todos los productos del exterior y nosotros nos aguantamos, de esa manera destrozamos la industria nacional y producimos una gran desocupación
7) -Inversión extranjera directa: que produce una gran bicicleta financiera.
8) -Privatizaciones: No es ni más ni menos que la enajenación del patrimonio nacional
9) -Desregulación laboral: Mayor explotación de los que tienen trabajo como así también la pérdida de derechos laborales.
10) -Derecho de propiedad

Éste es el programa que utilizó Carlos Menem, éste es el programa con el que vino a hablarnos de salariazo y revolución productiva, como ven no era Carlos Menem, éste era solamente un subgerente de un supermercado que estaba en la trastienda del imperio, nada mas, por ello no tiene sentido nuestra pelea con él sino tenemos en cuenta que él ha sido el ejecutor es decir auténticamente el cipayo al servicio del imperio. Bueno pero que tiene que ver esto con la salud, aquí paso a describirlo:

1) Disciplina fiscal: ajuste, apenitas empezó al ajuste fiscal uno de los primeros que sufrió el ajuste fue el Hospital Público, (salarios congelados, vacantes que no se cubren, etc) a partir de ese momento se cerró la canilla del hospital público y se produjo un acontecimiento nunca visto en nuestro país, que era no darle bola a la salud. Recuerden quien era ministro de salud de la Nación, Maza el dueño de una gran prepaga.

2) El segundo punto que tiene que ver con la prioridad del gasto público, el documento del consenso de Washington, o segundo estatuto del coloniaje, va a seguir siendo ejecutado por otra cantidad de elementos, entre los cuales empiezan a aparecer documentos especialmente dedicados al tema de la salud, existe un documento del año 1993 dónde viene a decirnos que debemos hacer en salud, entonces en el tomo 1 página 119 de Invertir en salud del Banco Mundial dice entre otra cosas lo siguiente: si los gobiernos tienen muchas dificultades para sostener a los niños con déficit de nacimiento, a los niños con desnutrición, a los niños con grandes problemas o complejos problemas de salud que implican el uso de muchos medicamentos y recursos y uds. no están en condiciones de proveerlos por que tienen que pagar la deuda externa su ruta, si uds. tienen una gran cantidad de pacientes con sida y no tienen los medios suficientes para tratarlos por que deben pagar la deuda externa su ruta , si uds. tienen enfermos coronarios y esos enfermos coronarios que implican un gran gasto y uds. tienen que pagar la deuda externa su ruta (actualmente en la provincia de Bs. As. Hay alrededor de entre 700 y 900 enfermos coronarios a la espera de una resolución con turnos de hasta 10 y 12 meses de espera en forma permanente y continua, tengamos en cuenta que éstos son solamente los que fueron atendidos en el ámbito estatal)

Es decir están asegurando el genocidio total y absoluto de una sociedad, que debería supeditar la solución de éstos problemas de salud al pago de la deuda externa. Este es el Banco Mundial, esto es lo que nos marcan como prioridad del gasto público

Sobre la reforma tributaria intervinieron después por que de esos recursos vive el país, y de ahí era de donde debería haber salido el gasto para la salud. En este capítulo no se puso en tela de juicio por ejemplo, la renta ociosa, la renta a las ganancias excesivas, aquí lo que se puso en marcha son impuestos regresivos como el I.V.A, que es un impuesto de expropiación del salario del pueblo.

Después dice liberalización financiera, fue perfecto, liberaron tan bien las cosas, que la salud quedo cuidadosamente en manos de ellos, la invasión que se hizo financieramente sobre el sector salud que fue comprarse todo lo que se podían comprar, que fue tercerizar todo lo que se podía tercerizar nos llevo a la situación actual del sistema de salud.

Si quieren mirar con cuidado la liberación del comercio, miren lo que ha significado la liberalización del comercio de los medicamentos, es decir se van a encontrar Uds. con que hay una brutal invasión a partir del 90- 91 y después del 93 una invasión exagerada de medicamentos que tienen que ser vendidos y para ser vendidos tienen que colonizar aun mas a los médicos, que bastante colonizados están, que bastante mercantilizados están, no todos pero si la gran mayoría ¿Por qué es así? , porque las Facultades de Medicina, por que las academias de medicina, por que los colegios médicos, están al servicio de esto, ¿o no?

Uds. saben que en cualquier lugar del país el 40 % o 50 % del valor de un medicamento son gastos de promoción, gastos estrictamente de propaganda y para coimear a los médicos, regalándoles viajes, pelotitas de golf con sus nombres, becas para cursos o jornadas científicas, con lo cual nos transformamos en cómplices del imperio.

Un ejemplo gráfico de esto, cuando Uds. anden por la calle de atrás de la Facultad de Medicina de Buenos Aires y se encuentren con el formidable edificio de 4(cuatro) o 5 (cinco) pisos de la S.A.C. (Sociedad Argentina de Cardiología), uds. deben saber que ese edificio se los regaló el laboratorio Merck, Sharp & Dohme, saben quienes son M S & D, partes más que evidentes al servicio del latrocinio capitalista más infame que se pueda pedir.

La prueba de esto la tienen, si recuerdan que de las 11 empresas mas importantes de U.S.A. que han quebrado fraudulentamente con ENRON a la cabeza, de esas 11 empresas 2 (dos) son laboratorios medicinales, uno de ellos se llama Merck Sharp & Dohme.

Estoy hablando de ladrones, estoy hablando de capitalistas, estoy hablando de la escena primaria repetida constante y permanentemente.

Lo que los médicos no han aprendido es que antes formaban parte de una profesión que se llamaba en aquél entonces una profesión liberal, esto quiere decir que no estaban sometidos a la expoliación de la plusvalía, el médico trabajaba sólo, era un trabajador independiente a él nadie lo explotaba, ahora ese médico desapareció, desapareció por que éstas instituciones imperialistas, paulatinamente se quedaron con los aparatos productivos de la salud, y ahora los médicos son empleados, es decir productores de plusvalía como el resto de los trabajadores de la república, entonces cuando uno ve éstas cosas, se da cuenta que estamos en presencia de un capítulo fundamental del Consenso de Washington, que es el capítulo de la libertad de comercio, esto quiere decir libertad para explotar (los médicos también están dentro de esa explotación), libertad para pasar todo lo que se pueda al estado, y pasen todo lo que puedan al mercado, la medicina se subió a ese carro y llego el gran episodio de la mercantilización salvaje, a sus propios hombres y mujeres.

Hasta 1990 – 1995 Argentina tenía un gasto en salud de alrededor de los 27.000 millones de pesos (dólares) que significaban algo así como 750 dólares por cabeza, en 1998 llegó a 697 dólares por cabeza, en el 2004 fue de $ 2.742,1 millones de pesos, $78.3 por año por cabeza es decir $6,53 pesos por mes por cabeza, en el 2005 el presupuesto fue de $ 2.745,3 mil millones de pesos, es decir $ 78.45 por año por cabeza, algo así como $ 6.54 pesos por mes por cabeza.

El mantenimiento en valores nominales determina una caída en términos reales (es decir en la calidad y cantidad de prestaciones en materia de salud) del 7,2 % en función del índice de precios, y del 8,6 % comparando el crecimiento poblacional.

Con éstas cifras ni por casualidad se puede dar salud, esto implica decididamente no ocuparse de la salud del pueblo. Uds. deben tener una mirada cuidadosa sobre esto y se darán cuenta por que el Hospital público ha sido diezmado, deben tener también una mirada cuidadosa sobre las obras sociales, que están relacionadas directamente con los salarios de los trabajadores, y si tenemos en cuenta los índices de desocupación, la precarización del trabajo, el trabajo en negro, pueden rápidamente tener una idea del estado de las obras sociales.

Como ven el problema de la salud en nuestra Patria no es un problema aislado, es decir de la salud propiamente dicha, sino que está íntimamente ligado al modelo económico y social del país. Es decir que forma parte de un capítulo de la llamada determinación máxima, que en términos filosóficos se llama sobredeterminación jerarquizada, que actúa sobre la salud y es la que impone el capitalismo, el imperio.

Ese gran maestro de la Salud Pública, el Dr. Ramón Carrillo, solía decir que para saber que esta pasando con un determinado hospital hay que mirar las recetas, y cuando miran las recetas se van a dar cuenta que de cada 10 recetas, 8 están ligadas a los visitadores médicos que ese día visitaron ese hospital. El otro elemento al que hacía referencia Carrillo era ver cómo se moría la gente, (esto es de una calidad humana, e intelectual de Carrillo fenomenal).

El decía, miren quien está al lado de un moribundo, generalmente. no hay nadie, sólo las moscas dando vuelta por que éste ya no puede defenderse, no está la enfermera por que seguro le tiene miedo a la muerte, ¿el médico, ni hablemos? , no está nadie, se muere sólo, ese hospital no sirve.

En cuanto Uds. ven que alguien está al lado de un moribundo, aunque el hospital sea un quilombo, allí hay humanidad, y si está la enfermera y le toma la mano al paciente, seguro que ese hospital es brillante. Desde el punto de vista de la salud, en el instante en que un hombre, o mujer debe enfrentarse con Dios, siempre debe haber un afecto, siempre, no lo olviden, ese era el Negro Carrillo, el sentía que dentro del hospital debía estar la condición más importante de la humanidad, el amor, y esta condición es tan importante o mas que cualquier acto médico, una de las frases mas memorables que yo recuerdo haber leído de Carrillo es, frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia, la pobreza y el infortunio social de los pueblos los microbios como causa de enfermedad son unas pobres causas.

Don Ramón Carrillo se hace cargo del ministerio de salud de la nación, con el 150 por mil de mortalidad infantil, sobre mil nacidos vivos 150 se morían antes de cumplir el año, cuando se fue solo había el 50 por mil. Saben quien pudo hacer solamente esto, Fidel, en Cuba. Fidel agarró a una diezmada isla con el 170 por mil de mortalidad infantil, ¿saben de cuánto es hoy? Hoy es del 8(ocho) por mil, entonces que la salud es un problema sanitario exclusivo, que es un problema de los médicos, que es un problema de los medicamentos, ese es cuento chino, la salud es un problema de la revolución, no jodan, el problema de la salud no se resuelve con la atención estricta y exclusiva de los médicos, de los medicamentos, la mayoría de los que se salvan lo hacen por que tienen alguien que los quiere, que los cuida y es capaz de darle amor, y una porción con alguna significación está dada por la tecnología, la ciencia, los médicos, los medicamentos, sirven ojo no digo que no, pero recuerden que es sólo una porción.

La gran situación que padece la salud en nuestro país, está dada por las cosas que se resuelven en otro ámbito, y no en la órbita del pueblo.

Hay un filósofo contemporáneo, muy importante, Michel Foucault, francés, murió de sida mas o menos en el 97-98, Foucault que se caracterizó por hacer fundamentalmente genealogía de las instituciones nos enseño entre otras cosa que los siglos 16,17 y 18, se caracterizaba por ser una sociedad de vigilancia. Lo único que se pretendía era vigilar, vigilar, vigilar, pasado éste período vendría el episodio nuevo, tengámoslo en cuenta es el del control (una de sus celebres conferencias se remitía a la sociedad de vigilancia y control).

Ahora lo que estamos controlando no es solamente la enfermedad, sino también la salud, estamos controlando el cuerpo, estamos controlando la fecundidad, estamos controlando etc, etc, etc. A éste capítulo de la salud Foucault lo llamó el biocontrol, es decir el control de la vida.

Ese control de la vida le otorga a la concepción política, una directa relación con la vida, fíjense, les da a uds. en la medicina una observación diferenciada, que significa que no sólo interviene el cuerpo, sino el todo, y la intervención del todo implica observar a la sociedad y lo que en ella ocurre, ésta observación es para uds. mas importante que cualquier otra cosa, pues ello va teñir de contenido el acto médico.

Cuando uno se pone a pensar en estas cosas, está obligado a pensar por que la salud que nos enseñan está referida exclusivamente al acto médico, a la relación médico-paciente, la alternativa de solución está planteada en términos del que tengo enfrente, y en cuanto al que tengo enfrente lo que me importa es el síntoma , lo que me importa es lo que tengo que corregir, si tiene fiebre, bajarle la fiebre, si tiene presión, bajar la presión, si tiene vómitos, se los debo calmar, es decir voy a buscar el síntoma y si voy a buscar el síntoma me estoy focalizando, el focalizar significa ir a resolver las cuestiones individuales, no está mal pero tengamos en cuenta que esa mirada no nos impida mirar al conjunto, mirar como decíamos la verdad, analizando sus efectos.

En el tema medicamentos, tenemos que hablar de la integralidad de la cosa, aquello que Hegel llamaba la totalidad perfecta de la cosa, la totalidad ideal de la cosa, de la totalidad de la idea. Nosotros hablamos de la totalidad concreta de la cosa, es decir que productos (de medicamentos), que farmacéuticos, quienes lo fabrican, para que, como se maneja la publicidad de esos productos, y veo la Universidad y veo que ésta sigue enseñando con libros de farmacología cuyos nombres de fábrica son los que subliminalmente se imponen, es decir que algunos autores están pagados por algunos laboratorios.

Había un libro de farmacología al que en mi época llamábamos por el nombre del autor, Liter, y bueno éste prestigioso académico era pagado para inducir en su libro los nombres comerciales de algunos productos, su libro era en realidad un catálogo de medicamentos, y ese era el libro por el cual estudiamos varias generaciones, entonces que carajo íbamos a recetar nosotros que no estuviera en el Liter.

Por todo les digo, si bien es importante el tema de los genéricos, esto no es una solución, y sino díganme ¿los genéricos oncológicos? ¿los genéricos retrovirales para los HIV? O de algunas otras enfermedades de larga duración y costo, ahí no van a existir muchos genéricos. Allí estarán los nombres de medicamentos que conserven la patente del fabricante, como resultado final concreto, la política de los genéricos, está advirtiendo su funcionalidad con el sistema, del empresariado transnacional del medicamento.

En síntesis, la salud está condenada a morir si el país muere, si el país sigue en manos del imperio, la salud está muerta. Pero la salud no estará muerta si logramos pelear por la liberación, como creo que empezamos a hacerlo con jóvenes como Uds.

Yo digo, con absoluta responsabilidad, y con la calentura de pensar que la utopía es posible, que la revolución está en manos del pueblo, y si está en manos del pueblo no tiene otro destino que el de triunfar.

Un abrazo.



(*) Exposición del Dr. Floreal A. Ferrara, en Paraná, Entre Ríos, el 23 de julio de 2002, amablemente documentada y desgravada por el Dr. José María Paz



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La parte o el todo por Eduardo Aliverti

La parte o el todo

Por Eduardo Aliverti

Entre todo lo que se afirma acerca del conflicto con "el campo", hay algo que puede recortarse porque suscita una opinión prácticamente unánime: la oportunidad es "histórica" por las condiciones económicas internacionales, los ingresos por exportación de granos y alimentos podrían alcanzar para satisfacer a todas las partes en disputa y, sin embargo, no logran ponerse de acuerdo. La clase dirigente argentina no sabe administrar la abundancia. Es posible que sea correcto este señalamiento en el que se ponen de acuerdo casi todos los observadores "externos" al problema, pero, ¿alcanza para entender todo el problema?

Siempre partiendo de la base de que esta puja no es por pérdidas sino por ganancias, en tanto no se vive una crisis de deterioro sino la ocasión de aprovechar grandes negocios, sus protagonistas llegaron por cierto a un nivel de enfrentamiento cuyas causas no son difíciles de explicar, ni de comprender. El Gobierno tuvo la inicial y notable habilidad de conseguir que la Federación Agraria quedase pegada a la Sociedad Rural. Convirtió a la protesta, destinada a una imagen de terratenientes coléricos, en un reclamo generalizado que sensibilizó a la sociedad por ver envueltos a los pequeños productores. Pero nadie debería sorprenderse, porque el kirchnerismo no hizo otra cosa que ser fiel a su estilo autocrático de presentar hechos consumados. Algunas veces eso es ejercicio de autoridad y otras, soberbia inconducente. Redoblaron la apuesta, encima, y una vez que la medida fue lanzada tampoco se preocuparon por intentar partirles el frente sino más bien al revés, porque de ese modo podían reforzar el darle al choque un signo de gesta nacional contra "la oligarquía". Sin embargo, también es válido preguntarse si una actitud gubernamental de otro tipo, menos autista, más contemplativa, habría impedido la reacción rural. Porque está en su naturaleza considerarse los dueños de la tierra y del país, desde el fondo más profundo de la historia. Y entonces es igualmente legítimo interrogar si hay espacio para la sorpresa, incluyendo a los más débiles de la cadena. ¿O acaso el carácter de chacarero minifundista confiere pasaporte de espíritu progre y solidaridad social? Se diría que la experiencia demuestra lo contrario y que, por lo general, aunque señalarlo sea de una incorrección política atroz, no saben o no quieren ver más allá de su tranquera.

Como quiera que sea, está o debería estar fuera de discusión que ésta es una riña por apropiación de renta. Lo que no está claro es que antes de quiénes se quedan con cuánto hay el qué de lo producido. Es decir, el modelo bajo el cual esa renta se discute y forcejea. Las retenciones agropecuarias, de la clase que sean, no son un modelo: son una medida de gobierno que captura ingresos de un sector, que después se usan bien, mal o más o menos. Veámoslo por comparación. Si una autoridad sanitaria dispone un plan de vacunación masiva contra la gripe, a nadie se le ocurriría decir que eso es un modelo de salud pública. Uno sabe o intuye que hablaría de "modelo" si lo hiciese respecto de cómo está garantizada —-o no– la atención médica universal y eficiente para toda la población, y de que no debería dependerse de la obra social que le toque o de la prepaga que pueda solventar. Y si el Gobierno, un gobierno, cualquiera, determina que en la educación primaria debe incorporarse enseñanza de inglés, a nadie se le ocurre que eso es un modelo educativo. Es una disposición, punto. Modelo sería cómo se planifica la capacitación de los docentes en función de cuál estrategia de desarrollo. ¿Por qué, entonces, se habla de "modelo" cuando se cita lo que el Estado les retiene a los productores agropecuarios, siendo que ni tan sólo se trata de lo que les quita a ellos sino a las contadas y descomunales compañías agroexportadoras que manejan el comercio exterior de granos aquí y en el mundo?

Esto último es el modelo, primarizado hoy en sembrar soja hasta en el baño con las semillas transgénicas monopolizadas por Monsanto, que junto a ese puñado de emporios impone los precios y las condiciones de la comercialización externa. Hay quienes sostienen que la introducción de los transgénicos ya es irreversible y que en América latina no queda otra cuestión que controlarla, usarla y desarrollarla, junto con otras tecnologías, para evitar la dependencia de las firmas extranjeras. Y hay quienes afirman que eso no es así porque irá a ocurrir lo mismo que con la energía atómica, cuyo uso se promovió para la producción de electricidad, pero entró en declive al descubrirse sus peligros. Lo que fuere, el mundo vive una revolución de demanda alimentaria impulsada por los llamados países emergentes, con China a la cabeza, y es tal el problema de la inflación ligada a los alimentos que estallan motines por el hambre en todo el mundo. Las Naciones Unidas ya hablan de emergencia global y de un período muy largo de motines, conflictos y oleadas incontrolables de inestabilidad regional, marcadas a fuego por la desesperación de las poblaciones más vulnerables. Además de la mayor demanda de comida proveniente de los países asiáticos, el uso de los granos para producir biocombustible ayuda a la escasez y a que los precios crezcan desmesuradamente. Frente a un mundo como ése, la Argentina no tiene más soberanía alimentaria que la pautada por las transnacionales de los agronegocios. Son ellas las que imponen el modelo, mientras el Gobierno y "el campo" discuten las medidas que se incrustan en él. En consecuencia, no es cierto que haya en discusión dos modelos. En todo caso hay dos construcciones de sentido diferentes, dos tipos de gran relato, con los ruralistas diciendo que hay que dejarles las manos libres para producir más y el Gobierno retrucando que el Estado no es más el bobo que se queda de brazos cruzados. Pero, al cabo, los dos funcionan apoyados en un esquema que algunos, tal vez un tanto ampulosamente, ya se animan a denominar como país convertido en republiqueta sojera.

Definiciones al margen, ¿este modelo es sustentable, en términos de producción y responsabilidad social? ¿Es sostenible una agricultura sin agricultores, presa de los vaivenes internacionales? ¿Habrá que prepararse para que en este país, el de las vacas, vaya a importarse leche porque conviene la soja? ¿Es así? ¿Tiene que ser así? Esto es lo que menos se discute, entre todo lo que se discute. Por lo tanto, ni la oportunidad histórica, ni la plata que sobraría para repartir, ni el estilo elegido por los boxeadores para afrontar la pelea, alcanzan para entender todo el problema. Más aún: ni siquiera alcanzan para entender su parte más significativa. ¿Porque no lo comprenden? ¿O porque no les conviene?

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"La soja está pudriendo el país"

"La soja está pudriendo el país"

El dirigente jujeño terminó de alejarse de la CCC tras el apoyo del PCR al lockout. Reclama abandonar el monocultivo sojero.

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"¡Sáquense la careta!", les reclama a los líderes de la FAA.
Por Martín Piqué

"Muchachos de la Federación Agraria: no sigan hablando de la leche que toman los chicos de las villas, porque con lo que hacen están sirviendo a aquellos que nada les importa lo que pasa en las villas. ¡Sáquense la careta! Digan que no están dispuestos a que se toquen sus intereses. ¿Están dispuestos a que se haga una reforma agraria integral que garantice alimentos para todo el pueblo argentino, para que no haya campesinos despojados de su suelo y para que no se beneficien sólo los terratenientes y sí se beneficie el pueblo argentino?"

Carlos "Perro" Santillán no se caracteriza por la tibieza para decir las cosas. El jujeño del pañuelo en la frente que supo simbolizar la protesta más radical contra el menemismo sigue tan filoso como en los '90. Hace varios años que dejó el sindicalismo. Ahora se dedica a la militancia social y en derechos humanos. "Los de abajo nos tenemos que unir, sin agachadas. Para que la acción social sea universal, no puede ser direccionada y que algunos grupos se beneficien y otros no", plantea.

Santillán rompió hace dos años con la Corriente Clasista y Combativa, la agrupación de desocupados fundada por el PCR. Ahora encabeza el movimiento Túpac Katari, una organización de base que lleva adelante emprendimientos productivos, deportivos y culturales. Un ejemplo son las clases de "boxeo social" para jóvenes de barrios humildes que en muchos casos intentan dejar sus adicciones (las clases las dirige un ex campeón de boxeo boliviano, el profesor Dante Saavedra). Túpac Katari también suele organizar protestas contra el gobernador Walter Barrionuevo, al que Santillán acusa de mantener la impunidad en casos de gatillo fácil. "La última represión que tuvimos fue para que nos mantuvieran los capacitadores y nos dieran un poco más para levantar un comedor en el asentamiento El Chingo (en la periferia de la capital jujeña). Nos terminaron reprimiendo malamente", cuenta a Página/12.

El distanciamiento definitivo con el PCR se profundizó con el apoyo que esa agrupación le dio al lockout agrario. Las publicaciones de la CCC calificaron a la protesta como una "pueblada rural". Santillán no está de acuerdo, aunque rápidamente aclara que no es partidario del Gobierno. "Están de plano equivocados. ¿Cómo pueden decir eso cuando el levantamiento del campo lo dirige la Sociedad Rural, cuando la sojización está en juego y cuando sale Duhalde a decir que tienen que multiplicarse los campos de soja? El avance de la soja significa que haya menos sembradíos para comer, que haya menos tierra fértil, que la contaminación va a crecer y se van a seguir devastando los bosques nativos. Están totalmente confundidos", se indigna.

En los últimos años, Santillán se ha convertido en un autodidacta de la cuestión ambiental; también está leyendo bastante sobre seguridad alimentaria. "El mercado de Alemania exige nueve millones de hectáreas más para el biocombustible. ¿Qué se piensa hacer? Además –advierte–, en la protesta no estuvieron expresados los verdaderos dueños de la tierra, los campesinos, los ranchitos en Santiago del Estero, nuestros pueblos originarios, a quienes despojan de sus tierras. Los niños de esas comunidades se siguen muriendo de hambre."

–¿Qué piensa del rol de la Federación Agraria en el lockout agrario?

–Y... está con la Sociedad Rural. ¿Qué más se puede decir? Y la historia de la Sociedad Rural la conocemos todos desde 1930, con el primer golpe de Estado. Les digo a los muchachos de la Federación Agraria que no sigan hablando de la leche que toman los chicos de la villa. ¡Sáquense la careta! Digan que no están dispuestos a que se toquen sus intereses. A los muchachos de izquierda les pregunto: ¿qué estamos apoyando? No digo que apoyen a Kirchner, porque yo también tengo diferencias, como el tren bala, la minería, en la que los extranjeros se llevan el 100 por ciento de las ganancias, el petróleo lo mismo. Cuando veo comunicados de solidaridad firmados por Cecilia Pando, (Jorge) Asís, elogios a Videla, me pregunto a dónde están yendo los muchachos de izquierda. ¿Dónde están? Están metiendo la pata.

–¿En Jujuy se están quemando campos para ganar tierras para la soja?

–Sí. En Salta y Jujuy la soja ha avanzado una enormidad. La sojización sigue avanzando y está pudriendo nuestro país. Si seguimos creyendo que el campo tiene que ser solamente soja para beneficiar a los más grandes, y no ayudamos a las comunidades aborígenes que quedan al margen cuando sacan las yungas y los bosques nativos, va a aumentar la desnutrición y la pobreza. Ya están quedando miles de familias sin poder comer nada. En el Chaco los aborígenes se están muriendo de desnutrición, en Salta también. El Gobierno tendría que ajustar aún más y llevar adelante una reforma agraria más profunda. Hay que terminar con la concentración de miles y miles de hectáreas en manos de pools sojeros o grandes terratenientes de la pampa húmeda.

–Este modelo de monocultivo sojero, ¿no fue impulsado por el propio Kirchner?

–Sí, claro. En principio impulsó la sojización. Dejó y permitió que Monsanto se siguiera beneficiando como se está beneficiando. Pero ahora hay que decirle a la señora Cristina Kirchner que ponga límites. Así como hace ese muchacho de la Federación Agraria de Gualeguaychú (Alfredo De Angeli) también tiene que expresarse todo lo que está borrado desde hace mucho tiempo por los grandes monopolios comunicativos. Los que fueron despojados de sus campos, los que quedamos al margen del clientelismo político y no nos hemos beneficiado con el Estado. Mientras los beneficios se los llevan otros, los niños desnutridos se siguen muriendo en las comunidades originarias.

–¿Qué piensa del proyecto de construir un tren bala?

–Señora Cristina Kirchner: en vez de construir el tren bala podría hacer el corredor de los Libertadores de América, unir Buenos Aires con Lima en líneas férreas. Con la plata que gastó o va a gastar en el tren bala, se podría ir de acá a Perú. En Jujuy necesitamos la vuelta del tren. Se han muerto pueblos enteros por su falta. Esto es como los sueños del menemismo: aquello de llegar a la estratosfera, o el cohete a Japón. Cristina Kirchner, si está dispuesta a luchar por el pueblo, ponga el tren desde Buenos Aires a Perú y en Jujuy seguramente la vamos a estar aplaudiendo.

–Evo Morales ordenó la estatización y logró el control del 50 por ciento más uno de las acciones de las empresas de hidrocarburos privadas. ¿En Argentina se puede hacer lo mismo?

–Tiene que haber decisión política. Si el Gobierno dice que no está con el modelo neoliberal, tiene que empezar a profundizar las reformas que se están haciendo en Latinoamérica. El petróleo y el gas tienen que ser de todos. Los recursos naturales deben volver a manos del Estado. Hoy el 100 por ciento de los minerales que se extraen se lo llevan los extranjeros. No podemos pensar en un país en el que los argentinos podamos determinar completamente el rumbo si no es haciendo lo que vienen realizando Evo Morales y Hugo Chávez.

–¿Teme que en Bolivia se produzca un golpe contra Evo?

–Lo están preparando. Como creo que también acá en la Argentina está metiendo su cola el diablo: Estados Unidos de Norteamérica. Ese diablo ha metido la cola en Bolivia y también ha puesto sus ojos en Latinoamérica. Si realmente se llegara a una guerra civil en Bolivia, ellos empezarían a triunfar porque todo el conflicto se expandiría hacia la región. Tenemos que estar alertas para defender las conquistas. Sobre todo nosotros, los jujeños. Yo soy hijo de bolivianos, mi madre es boliviana. Estamos dispuestos a ir a Bolivia y dejar nuestros huesos allí para que no siga creciendo el imperialismo.

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Sunday, May 04, 2008

Un editor de raza


Un editor de raza

A los 90 años vuelve a la carga y reedita al mítico Jauretche. La agitada vida de uno de los mayores promotores del pensamiento nacional.

Por Mónica López Ocón

 
 

Cómo le va, Peña Lillo?", dice el propio Peña Lillo que le preguntó Carlos Menem, saliendo de la fila de su comitiva para saludarlo, cuando confluyeron en la Iglesia Stella Maris, donde se realizaba una misa recordatoria del viaje del general Leal a la Antártida. El riojano ya había tenido tiempo de demostrar que, contrariamente a lo que había prometido en su campaña, muchos serían defraudados. "¿Cómo quiere que me vaya? –le contestó Peña Lillo. Yo fundo una editorial nacional y usted trae al liberalismo."

Como no podía ser de otra manera, Peña Lillo figuraba en la lista de los defraudados, dado que a través de la editorial que llevaba su nombre dedicó la vida a crear un espacio para el pensamiento nacional. Editor visionario, fue quien consolidó a Arturo Jauretche como uno de los más lúcidos intelectuales argentinos y quien le dio cabida a hombres de pensamiento tan disímil como Ernesto Palacio, José María Rosa y Jorge Abelardo Ramos.

A los 90 años Peña Lillo sigue tan activo como siempre y lleno de proyectos. Con su viejo sello reeditó "Polémicas", de Jauretche, y está reimprimiendo el resto de su fondo editorial en colaboración con Ediciones Continente. Cuando le elogian su acogedora y ultramoderna casa de Ituzaingó, contesta: "Es grande, ¿no le parece que aquí se podrían organizar reuniones culturales?" No tiene problemas en subir cuantas veces sea necesario a la planta alta para traer un papel, un libro que corrobore lo que dice.

Cuando termina la entrevista anuncia que tiene todo preparado para tomar el té. En la cocina, mientras despliega su hospitalidad, sigue contando anécdotas. Dice que cuando editó junto con Vicente Federico del Giúdice, con quien compartió sus primeros proyectos editoriales, "El idioma de los argentinos" y le fue a pagar los derechos de autor a Borges, éste se sorprendió asegurando que era la primera vez que recibía dinero por un libro.

Su cumpleaños número noventa le trajo homenajes y reconocimientos. Él se muestra alegre y, a la vez, sorprendido, como si no estuviera del todo seguro de merecerlos.

Noticias: ¿Cómo fue que usted hizo un cambio fundamental en el mundo de la edición y comenzó a editar a pensadores nacionales?

Arturo Peña Lillo: Fue debido a la edición de un libro fundacional que me definió mucho, "Historia de la Argentina" de Ernesto Palacio. Cuanto sale, prácticamente se convierte en un best seller.

Noticias: ¿En que año fue?

Peña Lillo: En 1953 o '54. Ese libro concitó el interés de muchos escritores nacionales que estaban completamente olvidados o que no tenían ninguna posibilidad de expresarse. Todos coincidían en una idea: un pensamiento revisionista, nacional en el mejor sentido de la palabra, es decir de un nacionalismo democrático. Por eso Jauretche siempre aclaraba que no era nacionalista sino nacional, por las implicancias que tenía la palabra "nacionalista".

Noticias: ¿Además de las ventas, qué otros elementos le indicaban que el libro de Palacio estaba marcando un nuevo rumbo?

Peña Lillo: Por ejemplo, al poco tiempo me encuentro con Jorge Abelardo Ramos y me felicita por el libro de Palacio, aunque Palacio era un hombre de la derecha, un hombre de la Acción Católica y Ramos era un hombre de izquierda que ya había fundado unos pequeños diarios de lucha obrera.

Noticias: ¿Usted en ese momento coincidía ideológicamente con el Partido Comunista?

Peña Lillo: No puedo decir que fui militante comunista, pero como había sido obrero y delegado gráfico y ya estaba trabajando en la Editorial Hachette, cuando se producían algunos movimientos populares, el Partido se acercaba a uno no porque fuera militante, sino porque uno estaba en la causa. Era proletario, un hombre de trabajo, por lo que lo veía con mayor simpatía que al radicalismo, que expresaba a la clase media.

Noticias: ¿Y cómo se da su acercamiento al peronismo?

Peña Lillo: A través del revisionismo y del nacionalismo, a través de los autores que me van rodeando como Jorge Abelardo Ramos, Rodolfo Puiggrós, el mismo Hernández Arregui con el que tenía bastante relación, Fermín Chávez…En fin, edité más de setenta u ochenta autores nacionales.

Noticias: Es decir que todos esos autores fue usted quien les dio voz.

Peña Lillo: Completamente. Después de haber publicado el libro de Palacio, me encuentro con Jauretche que ya había dejado su función como presidente del Banco de la Provincia y estaba un poco en el llano. Estamos hablando del año '54, cuando ya había bastantes problemas internos dentro del peronismo y él estaba en una actitud crítica. Cuando cae Perón, Jauretche, que no había renegado de su ideología peronista a pesar de que se había distanciado de Perón, ante la llegada de Presbisch y su equipo publica en el diario "El líder" un artículo que se llama "El Plan Presbish, retorno al coloniaje" en el que hace un análisis del Plan demostrando que con él volvemos a la era de las vacas. Cuando cierran "El líder" por sus artículos, se tiene que exiliar en Montevideo.

Noticias: ¿Y que pasó con Jauretche?

Peña Lillo: Al poco tiempo volvió y se instaló acá. Entonces tengo la oportunidad de asistir al Instituto Juan Manuel de Rosas, donde daba una conferencia meridianamente lúcida y aclaratoria de lo que era el revisionismo y de cómo la Historia era una víctima de la política. Ese análisis se tituló "Política nacional y revisionismo histórico" y lo publiqué en una colección que ya estaba pergeñando con Abelardo Ramos, una colección de volúmenes pequeños, pero que actualizaban el pensamiento del momento. Ramos había escrito un libro muy bueno para la colección, "Historia política del Ejército Argentino". En la misma colección salen textos de José María Rosa, "La historia falsificada" de Ernesto Palacio, en fin, más de cuarenta volúmenes. Así vamos creando el pensamiento nacional, que antes era una cosa folkclórica de guitarra y zamba.

Noticias: ¿También publicaba a autores jóvenes no tan conocidos?

Peña Lillo: Sí, por ejemplo Rodolfo Ortega Peña jamás había publicado nada, Eduardo Luis Duhalde, Fermín Chávez que ya había publicado algunos libros, y toda la gente de izquierda. La editorial era un crisol, pero se entendían. Un tipo como Sánchez Sorondo, que era bien de la derecha, se aviene a publicar donde publica gente de izquierda

Noticias: ¿Y cuál era el punto de coincidencia, si es que lo había?

Peña Lillo: Coincidían en una sola cosa: lo nacional. Se entendían a través del revisionismo.

Noticias: ¿La dictadura militar del '76 marca el fin de su editorial?

Peña Lillo: Creo que sí, porque yo me sentí completamente desarmado. La editorial comenzó a carecer de posibilidades de expresarse. Los libreros nos devolvían los libros porque el hecho de que un libro estuviera editado por Peña Lillo ya era mal visto. Lo único que publiqué durante el Proceso, lo hice en complicidad con Norberto Galasso y fue una recopilación de opiniones de Jauretche que saqué con el nombre de "Política y economía". No sé si no se enteraron, pero se vendió lo más bien.

Noticias: Les dejó la editorial a sus empleados, ¿no es así?

Peña Lillo: Sí, editaron algunas cositas, pero no tenían vocación. Para mí la editorial no era una empresa comercial, sino un tema ideológico, aunque me permitía vivir de eso. Nunca hice dinero. Si tuve una casita en Morón fue por un crédito del Banco Hipotecario. He vivido, pero no me he enriquecido. Y me parece bien que haya sido así, porque nunca perseguí el éxito económico. Mi satisfacción era la de tener una idea y concretarla.

Noticias: Usted, el editor de autores argentinos, nació en Chile. ¿Es cierto que su infancia fue muy difícil y que tuvo muchos problemas con su padre, un partidario de Primo de Rivera?

Peña Lillo: Sí, nací en Valparaíso. Mi padre era un español de ideas fascistoides. Cuando llega a Valparaíso lo hace como tripulante de un barco alemán. Al llegar a puerto, se declara la Guerra del 14. Entonces el barco queda en mano de las autoridades chilenas, no puede salir. Mi viejo baja a tierra, tiene que vivir. Conoce a mi madre, se casa y nazco yo. Pero él tenía sus hermanos en la Argentina y vino a pedirles ayuda porque se había quedado sin un maravedí. Luego nos manda a llamar a mi madre y a mí. Yo tenía unos tres años. Mis padres se radican acá.

Noticias: ¿Su padre padeció un grave problema psiquiátrico?

Peña Lillo: Si, yo tenía tres o catorce años. Mi padre enloqueció. Tenía delirio de persecución y era muy violento, usaba armas. Cuando se declara su enfermedad, encerrado en una habitación de cuatro por cuatro comienza a los tiros. Tuvo que intervenir la policía y lo internamos en el hospicio. Antes existía la idea de que el aire puro podía ser beneficioso para ese tipo de enfermos. Así que luego de un tiempo lo llevamos al sur, a una isla donde estaba un hermano de él, pero no hubo caso.

Noticias: Usted se puso a trabajar.

Peña Lillo: Sí, me gustaba el campo: jinetear, arrear, hacer trabajo de corral, enlazar, pialar, marcar. Lo fui haciendo con mucho gusto y hasta con cierta eficacia. Hasta me tocó hacer arreos. Cuando volvimos a Buenos Aires, conseguí trabajo en una barraca de lana en la avenida Montes de Oca. En ese tiempo tendría ya unos dieciocho años.

Noticias: ¿Y que hay de cierto en eso de que trabajó como bailarín de tap, de zapateo americano?

Peña Lillo: (Se ríe). Es cierto. Zapateé con Armando Rolón, que fue uno de los grandes locutores. Yo tenía necesidad de trabajar y vi un aviso en el que pedían gente que pudiera zapatear para un teatro de revistas.

Noticias: ¿Y usted sabía zapatear?

Peña Lillo: En esa época todos estábamos influenciados por Fred Astaire, de modo que quién no zapateaba un poco. Voy, me ofrezco y me toman. Armando zapateaba tan bien que hasta podía zapatear "La Cumparsita". Se inauguró la revista, zapateamos, pero no cobramos, de modo que en una de las funciones, dado que yo siempre encabezaba todas las huelgas, cuando llegó el momento de que saliéramos a zapatear todos los "boys", me pongo en la boca de entrada del escenario, los paro a todos y no los dejo entrar. Ahí se terminó la revista y nunca cobramos nada.

Noticias: ¿Qué otras huelgas encabezó?

Peña Lillo: En una imprenta muy importante de esa época, la de J.L. Rosso, que era una imprenta tradicional que imprimía la colección que dirigía José Ingenieros. "La cultura argentina".

Noticias: ¿Cuál era su trabajo allí?

Peña Lillo: Trabajaba en una máquina impresora. Era delegado y aproveché el turno de la noche para imprimir un volante incitando a la huelga. Me descubrieron y uno de los hijos de Rosso me llamó al escritorio y me despachó. Los delegados de esa época no teníamos ningún fuero.

Noticias: ¿Cómo nació su vocación por los libros?

Peña Lillo: De chico siempre fui una rata de librería. Me gustaba ir a las librerías de viejo, leer libros de Salgari, de Dumas, el "Judío errante" de Eugenio Sue. Eran libros de una época en que no había radio ni televisión y apenas nacía el cine.

Noticias: ¿Usted cree que el país le reconoció todo lo que usted le dio?

Peña Lillo: Estoy jubilado con una jubilación mínima. Pero al homenaje que me hicieron cuando cumplí noventa años fueron más de trescientas personas. Me llaman de muchos lugares. Me hacen notas. Colaboro con Ediciones Continente. Ustedes han venido desde el centro a mi casa para hacerme esta entrevista. Ese es el reconocimiento.


                    


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La plaza de las trillizas por Sandra Russo

Hace rato que el campo seduce a la ciudad, tanto como la ciudad seduce al campo. "Yo estoy con el campo", se leía ayer en las pancartas cuadraditas que exhibían jóvenes de look Cardon, una marca que, dicho sea de paso, tiene en Palermo su "torre rural". Parece una bizarrada argentina, y acaso lo sea, pero en el sitio web de la marca que impuso la ropa de estancia entre jóvenes y adultos que de estancieros tienen poco, se indica que sus emprendimientos inmobiliarios se originaron en el deseo de que la gente del campo "se sienta en la ciudad como en su casa".

 
Algunos barrios de esta ciudad, anoche, estuvieron con el campo, aunque no se sepa muy bien cuál es el lazo que se estrecha, más allá del espanto que los une, y que es el gobierno kirchnerista. Iba a pasar tarde o temprano, pero seguro iba a pasar ante alguna señal concreta de que había llegado la hora de redistribuir un poco, un poquito, algo de lo que tienen y nunca en la historia han cedido de buena fe o buena gana.
 
Las Trillizas de Oro lo supieron antes que muchos, y por eso hicieron buenos matrimonios: acabado hace rato su cuarto de hora, las chicas fueron noticia solamente porque las tres eligieron casarse con polistas. Hay un glamour polista que recoge cierta muchachada bilingüe, un toque de distinción en alpargatas, un manierismo de mate con la peonada, un aire de familia numerosa y divina que aunque argentina, es rubia y fina. La base social y cultural del nicho citadino que no tiene empacho en arrebatarles a los piqueteros sus piquetes y que desembarcó en las calles con entusiasmo de debutante, encanto del polista.
 
A propósito, el lunes 24 me equivoqué de marcha, y en lugar de ir a la de los organismos de derechos humanos aterricé en la de las agrupaciones de izquierda. Quien se atuviera a lo que allí se megafoneaba, jamás hubiese comprendido este país, que un día después, un solo día, ofreció en el mismo escenario el espectáculo del sector agropecuario forzando rebelión en la granja.
 
A pesar del arrebato con el que estas líneas están siendo escritas, hay al menos un par de cosas claras. Quien votó a Cristina Kirchner se presume que votó algo parecido a lo que pasa. Medidas que redistribuyan riqueza. ¿Por qué hasta ahora no se tomaron medidas como éstas? Porque medidas como éstas no son gratis. Porque la riqueza no se suelta. Porque no hay lógica ni ideología capaces de arrancarle a un sector privilegiado algo de lo que tiene. Porque a la redistribución de la riqueza hay que acompañarla y sostenerla y defenderla de la reacción que provoca. Porque para acompañar un proceso de redistribución de recursos y de asignación de torta hay que hablar claro, tener coraje y poner el cuerpo y la cabeza a favor de ese cambio. Porque es más fácil, desde un progresismo previsible, rancio y fofo, seguir boludeando con el bótox o las carteras de la Presidenta.
 
Hoy hay miles de personas en las calles con pancartitas que dicen "Yo estoy con el campo", sin que eso signifique otra cosa que estar en contra de este gobierno y de las medidas que pueden rozarles las ganancias. Así ha sido siempre. Siempre han estado a favor de quien les done favores y en contra de quien se los recorte. No los mueve nada más que el bolsillo. No hay otra ideología que el bolsillo, aunque usen alpargatas y salgan de padrinos del hijo de un peón.
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Primero lo primero por Eduardo Aliverti

Primero lo primero
por Eduardo Aliverti
 
El hecho concreto que sacude al país no deja espacio para medias tintas. Se está con o se está contra el lockout del "campo". Y esto está dicho esencialmente, aunque no sólo, desde dentro del ejercicio periodístico y respecto de la cobertura de lo que sucede. Se escuchan posicionamientos ambiguos, siendo suaves, que terminan armando una ensalada indigerible entre que "lo importante es sentarse a dialogar", que "las dos partes tienen su cuota de razón", que "hay que bajar los decibeles", que "la dirigencia agropecuaria fue desbordada por las bases", que "es una locura la soberbia gubernamental y las acciones patoteriles de D'Elía y los camioneros". Esos ensaladeros son básicamente los pusilánimes, los mediocres, los que no saben qué opinar y menos que menos, ni aun por intuición, de qué lado ponerse. Pero no son subjetivamente tramposos. No les da la cabeza, simplemente, o, en el "mejor" de los casos, carecen de poder mediático para decir lo que en verdad piensan o sienten. Hay, en cambio, una fauna periodística con dos nutrientes: una está presa de que su negocio es el denuncismo antikirchnerista a rabiar, porque su target son los sectores culturalmente molestos de las clases medias urbanas; la otra, derecho viejo, está ligada a los intereses ideológicos y comerciales de sus multimedios, que le hacen el coro al "campo" con la amplificación desnuda, vacía, espectacularista, del tilingaje cacerolero y de las lágrimas de cocodrilo de gente que se cree la dueña del país. Una parte entre significativa y sustancial de la facturación de los grandes medios proviene de los emporios agropecuarios, de modo que a otro perro con el hueso de la independencia periodística en el tratamiento del lockout del "campo". No mientan más. Basta de disfrazarse. El hecho concreto es que este paro salvaje generó un desabastecimiento cuyas víctimas, por vía inflacionaria, son los sectores más desprotegidos de la población. El hecho concreto es que los mismísimos protagonistas del paro reconocen que lo que está en juego no es perder plata, sino dejar de ganar alguna. El hecho concreto es que salieron a disputar el espacio público en defensa de sus intereses, a costa de joderle la vida a la mayoría de la sociedad porque esto no es un corte de calles en el centro porteño que perjudica la llegada puntual al trabajo. ¿Están a favor o en contra del hecho concreto? Díganlo de frente. Todo lo demás es anecdótico mientras no haya esa toma de posición definida frente a un episodio de esta magnitud.
 
El segundo aspecto, paradójicamente, es que todo eso que se transforma en anécdota por obra de idiotas útiles y cómplices viene a ser nada menos que el núcleo de lo que debería discutirse. En el turno gubernamental, la situación deja claro que (como en la gran mayoría de las áreas estratégicas) en el desarrollo agrícola-ganadero se carece de un proyecto de mediano y largo plazo que no sea explotar de soja, continuar aprovechando la demanda internacional de materias primas, recaudar con las retenciones y sentarse a tomar mate viendo cómo crecen las reservas del Banco Central. Por fuera de eso –y no solo como responsabilidad del Gobierno, que la tiene en primer grado, sino del conjunto de los actores sociales– no hay debate ni señalamientos alternativos que le importen mayormente a nadie. Quiénes son los principales beneficiarios de esta danza de agronegocios; qué será de la tierra con este esquema de virtual monocultivo, con crecientes riesgos de contaminación de todo tipo; cómo es posible que el 85 por ciento de la producción, en un territorio de cadena agraria, sea llevado por el más caro de todos los medios de transporte, que es el camión, mientras la recomposición de la red ferroviaria destaca como su estrella el montaje de un tren bala; cómo se explica que en este granero del mundo que puede darle de comer a 300 millones de personas haya un tercio de la población pobre e indigente; con qué se traga que más del 90 por ciento de los agentes del campo sean productores pequeños y medianos, y trabajadores rurales, pero casi la totalidad de la superficie en cultivo esté en manos de un puñado de terratenientes... El Gobierno viene eludiendo ese debate, al igual que los grandes medios de comunicación aliados a los fiesteros agroexportadores. Y un buen día, oh sorpresa, resulta que los fiesteros quieren más todavía y paran el país –no hacia dentro de sus cotos, donde siguen cosechando– ayudados por la bronca de los más débiles de la cadena, que les sirven de mano de obra piquetera. El contexto de muñeca política, nula o escasa, que tuvo el oficialismo para manejar el escenario es de segundo, tercer o último orden. El tono soberbio de Cristina, D'Elía corriendo de la plaza a los que de todas maneras se iban a ir apenas llovieran dos gotas, el uso de las huestes de Moyano como fuerza de choque, estructuralmente son pelotudeces. El partido no se juega ahí más que como sección secundaria. Se juega en cómo se reparte la torta y para qué.
 
Sin embargo, que el Gobierno se apropie de una parte de las rentas descomunales del "campo" no puede ser puesto en duda como derecho del Estado, en tanto lo estatal es concebido como regulador de los desequilibrios sociales. Es atrozmente cínico sostener que uno se deja meter la mano en el bolsillo por el fisco sólo si ve que eso es devuelto en el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad. ¿Desde cuándo les importa a estos tipos que las rentas del Estado vuelvan al pueblo en salud, educación, vivienda, servicios públicos? La discusión primaria no puede basarse en si es justificable la atribución del Estado para tomar porciones de lo que produce la economía. Para qué se usa esa retención es un debate que viene después, y que los fiesteros pretenden poner antes. Propiciadores, mandantes y socios de cada dictadura que asoló al país, la única novedad de esta oligarquía, a la que hoy quedaron pegados sectores dirigentes del agro con propuestas históricamente progresistas, es que el gran capitalista agrario tradicional cedió terreno frente a un conjunto limitadísimo de transnacionales y grupos locales, introductores de la valorización financiera de la tierra a través de sus fondos de inversión. Concentración extranjerizada, pero en el fondo semántico, como categoría política, los mismos intereses de la derecha oligárquica de toda la vida.
 
¿A favor o en contra de su lockout? Para empezar a entenderse desde un lugar tan concreto como la medida que lanzaron. El resto lo discutimos después.


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Entrevista a Osvaldo Lamborghini

BLOG DEL AMASIJO: Entrevista* a Osvaldo Lamborghini**Entrevista* a Osvaldo
Lamborghini**
P: ¿La parodia es un homenaje o una violencia?
Osvaldo Lamborghini: En la parodia siempre entran el odio y el amor. El odio
al semejante implica también amor. La parodia sería como un amor fracasado,
si no fuera abyecto decir que el amor fracasa. Es un oxímoron decir "amor
fracasado", porque si hay amor, ¿cómo puede haber fracaso? No se puede mimar
un objeto sin amarlo.

P: ¿Pero también se lo pervierte, se lo degrada?
O. L.: Se lo degrada, pero es una creación imaginaria, nadie degrada a
nadie; es la creencia del sujeto en que está degradando algo…, no degrada
nada, ni siquiera logra degradarse él mismo.

P: ¿Qué te proponías con El niño proletario?
O:L.: Yo me proponía cosas tales como: ¿por qué salir como un estúpido a
decir que estoy en contra de la burguesía? ¿Por qué no llevar a los límites
y volver manifiesto lo que sería el discurso de la burguesía? ¿Qué va a
quedar comprometido? Planteado en términos gramaticales: un pronombre: yo.
¿Qué quiere decir yo? En esa época yo no tenía nada que ver con Freud, no
había una idea de la cosa de elidir el sujeto, cambiarlo de posición en el
discurso.

P: ¿Ese trabajo es previo a tus estudios de Psicoanálisis y de Lacan?
O.L.: Totalmente previo.

P: Ahí aparece un niño con un falo, ¿no?
O.L.: El "falo" era una cosa de hinchazón española. Habría que tomar el
registro del texto, es un texto donde a veces se dice "pija", pero hay
momentos en que no. Hay que decir "falo"; funcionan una prohibiciones en el
momento de escribir bastante extrañas, ¿no?

P: ¿Tenías esbozada alguna teoría de la parodia en ese momento?
O.L.: En un libro de mi hermano (se refiere a Leónidas Lambaorghini) está
dicho con todas las letras: "Parodia,/ genio de nuestra raza". Ahí hay una
payada entre el Sabio Negro y el Sabio Blanco; es la payada del Moreno con
Martín Fierro. ¿Por qué no ver toda la literatura desde El Fausto de
Estanislao del Campo?: Entonces todo entra a cambiar de una manera
alucinante, todo. En esos términos, no es lo mismo ver a Rimbaud desde la
cultura francesa. Entre la Comuna de París que es absolutamente determinante
en lo que hace Rimbaud, y bueno... Es lo que sucede con el frigorífico
Lisandro de la Torre. Rimbaud es un tipo como nosotros; ellos la hacen de
una manera y nosotros de otra. Cuando Rimbaud dice "me voy", hay que
entender que se viene para acá; lo que pasa es que con el afrancesamiento
uno lee que Rimbaud se va y por identificación uno se está yendo con él: no,
vos no te vas con él, estás acá esperándolo. Se va quiere decir que se viene
para acá; África, las pampas argentinas era todo igual para Rimbaud.

P: Para 1970-1973 vos estabas en la revista Literal; en aquel momento
parecía que la revista tenía un enemigo...
O.L.: Sí, el populismo. Eva Perón es popular, los chicos de clase media de
Filosofía y Letras son populistas. La estética del populismo es la
melancolía. Y no era que yo estaba en Literal: yo hacía junto con Germán
García, Literal.

P: ¿El niño proletario es un mito populista?
O.L.: No, ¿por qué un mito?

P: Digo…, el mito constituido por la propia literatura de Boedo. Me refiero
a Larvas (libro de E. Castelnuovo), por ejemplo.
O.L.: ¿Querés que te diga la verdad, cuál es el gran enemigo? Es González
Tuñón: los albañiles que se caen de los andamios, toda esa sanata, la cosa
llorona, bolche, quejosa, de lamentarse. Una ideología siempre te propicia
para pelotudeces, pero también para mitos heroicos. Cuando te criás dentro
de mitos heroicos me parece abyecto quejarse. Esto es poesía quejosa, hacer
esta especie de orgullo de padre proletario, que se levantaba a las cinco de
la mañana con sus manos callosas; que traía pan crocante a la mesa. Es hacer
descansar una cultura en este pobre tipo que vino de Italia a laburar acá.
Es una cosa no contra Castelnuovo, no importa lo que él piense como
subjetividad. En los textos la ideología actúa, la ideología sube al
escenario y representa su papel. Al nivel del cuento que aparece en Vidas
proletarias de Castelnuovo, donde al tipo, al anarquista lo persigue un
oficial de investigaciones y él llega a su casa y pide a la madre que lo
proteja. Entonces la madre lo protege. Es un policía dedicado a torturar a
este anarquista. Esto es lo que yo le copio en El niño proletario: los tres
burgueses ven pasar al niño proletario y se vuelven locos y lo quieren
matar, están dedicados a él. Entonces lo agarra y viene el oficial Gómez,
que es el que siempre lo tortura, entonces el tipo le dice a la madre que
apague las luces, entra el policía, se arma un buen ruido, se prenden las
luces, y está la madre muerta, desangrándose en el suelo y el policía que se
ríe y dice: quiso matarme a mí y mató a su madre. No hay, te digo, una cosa
personal con Castelnuovo, más bien con la ideología liberal de izquierda,
esa cosa llorosa. Es decir, que los escritos tienen que valer por el
sufrimiento que venden y por las causas nobles de ese sufrimiento.

P.: ¿El texto El niño proletario es una inversión de esa actitud?
O.L.: Totalmente. Ahí hay una frase suprimida: "yo pienso que…". A ese texto
con esa frase lo destruyo, lo convierto en una porquería. "Yo pienso que"
habría que terminar con esa literatura liberal de izquierda. Entonces
tiramos la bola a ver qué dicen, qué van a entender; no te olvides que es
texto es de 1969, o sea hace once años, era mucho más difícil. Y bueno,
había que explicar que uno no era un monstruo.

P.: Es un texto provocativo, escandaloso, totalmente perverso, ¿no?
O.L.: No, no es perverso, es sexual.

P.: Pero esas cosas que intercambian, uno caga, el otro come…
O.L.: Esos son los juegos que hacen los chicos, son "perversos polimorfos".
Hay todo un goce en tanto se juega a la muerte de un niño; la cultura
occidental consiste en matar un niño, todos pensando todo el tiempo cómo
matar al niño.

P.: ¿El niño proletario es la única parodia que vos escribiste?
O.L.: Todo es parodia, el último poema de mi último libro se llama "Die
Verneinung", obviamente yo no sé alemán; es el título de un artículo de
Freíd, por eso las comillas. En el texto mismo la parodia es un mundo. La
madre Hogarth se refiere al pintor, digamos que son cuadros muy terribles.
Hay partes enteras del poema que son descripciones del cuadro, los ahorcados
en un panel derruido, está la cosa de Rimbaud, ¿no?

P: Y "Neibis", ¿es un chiste?
O.L.: "Neibis" es "Si bien" al revés. Lo pongo al revés para no cantar la
bola de entrada.

P.: Si en aquel momento renegabas de los liberales de izquierda --por
ejemplo, la manera de González Tuñón-- y de los populistas que se vuelven
peronistas, ¿vos desde qué lugar lo hacías?
O.L.: Si hay lugar no hay poesía: desde ningún lugar. Toda la relación con
la poesía es desde ningún lugar.

P.: ¿En aquel momento vos te podías calificar de vanguardia?
O.L.: Y, si querés, digamos que sí.

P.: ¿A quiénes leías entonces?
O.L.: Mis epifanías fueron entonces Hegel, ese tipo de cosas… Después no me
puedo hacer el populista, el obrero. Dentro de la literatura todo, bah,
todo... La vida dedicada a eso. Me acuerdo de Croce; los textos críticos a
los que teníamos acceso en esa época. No estaban Barthes, Todorov, nada.

P.: ¿Pero en el 69 no lo conocías a Massota?
O.L.: No, a Massota lo conozco después de El fiord. Al Fiord se lo lee a
Massota el primer grupo lacaniano de Buenos Aires.

P.: ¿Vos conocías a los de la revista Contorno?
O.L.: ¡Qué los voy a conocer en esa época! Los diez años que me lleva
Massota; somos del mismo barrio, yo era un chico, para mí Massota era un
dios.

P.: ¿Es irreverente la parodia?
O.L.: Habría que ver a quién se le hace una parodia. En cierto sentido toda
la literatura podría ser calificada de irreverente. Un escritor nunca habla
de pavadas. Una de las tareas difíciles de llevarla a cabo es sacar al
artista del lugar de boludo en que se lo ha colocado.
Uno escribe en función de los textos que ha leído. Lo que uno ha leído actúa
como sobredeterminación. La vida es un texto, que es una sobredeterminación
mayor.
Por ejemplo, Bataille explica cómo las fotos viejas llegan a tener un efecto
paródico y gracioso, sin haber sido ésa su primera intención. Una cosa que
me fascinaba mucho en esto de la parodia es que la prenda nacional, la
bombacha, es una partida que Ascasubi, como ministro de Guerra, compra a los
turcos cuando pierden la guerra de Crimea; de ahí viene la bombacha. La
prenda nacional es eso. Ya está puesto el significante, ya está.
La parodia tiene que ver con los niveles de identificación agresiva. Parodia
vendría a ser lo que Hegel llama "pasaje de la tragedia a la comedia
burguesa", es decir, de Edipo Rey al vodeville.

*(Referencia: Lecturas críticas: revista de investigación y teorías
literarias, Buenos Aires, Año I, Nº 1, 1980, pp. 48-51]. Fuente:

http://www.golosinacanibal.blogspot.com).


**Osvaldo Lamborghini nació en Buenos Aires en 1940. Formó parte de la
revista Literal. Publicó, entre otros los siguientes libros: El fiord,
Sebregondi retrocede (1973), Los tadeys, "Die Verneinung", Poemas (1980),
Las hijas de Hegel (1982). Escribió, además Tadeys (tres novelas) y el
Teatro proletario de cámara. Murió en 1985.